Autor: Ismael Mena, formador de Trilema

En las Funciones Ejecutivas están muchas de las respuesta que nos abordan como docentes en clase. Si no te suenan, estás de suerte, porque te contamos cómo afectan a los procesos de aprendizaje y ¡cómo aprender a entrenarlas!

Ni atiende, ni tiene ganas, ni se corta un pelo. A cualquier docente estas tres cosas nos preocupan. Sabemos que los alumnos que no atienden bien en clase luego tienen problemas. No sabemos porque no atienden y, salvo diagnóstico, solemos achacar desgana a esa falta de atención. A veces, esa falta de atención nos parece que es porque le falla la motivación. No ya que les falte entusiasmo por nuestra asignatura o las propuestas que les hacemos. Sino que, en general, decimos que no les mueve nada y parece que (casi) todo les da igual. A veces, a falta de diagnósticos oficiales, nos aliviamos con un “es que está en Babia”, “es que no se empana” que, en ocasiones, encubre una íntima creencia de que ese alumno no es demasiado capaz o que “no es muy listo”.

¿Has tenido alumnos que no controlaban demasiado bien sus impulsos? Seguro que sí. A veces, habrá sido un alumno inadecuadamente agresivo contigo o con otros compañeros. Otras veces habrá sido una alumna que no espera su turno de palabra por más que tú o los propios compañeros insistierais en recordárselo.

Estos asuntos, habituales en el día a día de nuestras aulas, nos desquician y nos desgastan. Sentimos que estos sucesos no deberían tener lugar en el aula ya que nos despistan de lo importante. Pero qué es más importante: ¿acabar de explicar a toda costa esos dos últimos puntos de la unidad didáctica o atender a esas cosas que impiden el aprovechamiento de nuestros alumnos?

Y es que estas cosas, estos asuntos son algo más que elementos disruptores que fastidian nuestra gestión de aula. Esa falta de atención, esa poca motivación o esa falta de contención no son otra cosa que la expresión del perfil de cada alumno. El perfil ejecutivo.

 

Imagen: propuesta de perfil de una alumno en 11 diferentes funciones ejecutivas. Fuente: Fundación Trilema

Es normal que la palabra “ejecutivo” no te cuadre en un contexto escolar. Pero desde ya necesitamos manejar un concepto que no es nuevo pero que es la llave de la personalización y marco esencial de la educación que viene: las Funciones Ejecutivas (FE). Las FE son las encargadas de controlar las operaciones básicas de la inteligencia y, aunque no hay un consenso sobre cuántas son, seguro que esta lista es muy interesante para hacernos una idea:

  • Activación
  • Atención
  • Motivación
  • Gestión emocional
  • Control de la impulsividad
  • Elección de metas y planificación
  • Inicio de la acción y su organización
  • Mantenimiento de la acción y del esfuerzo
  • Flexibilidad
  • Memoria
  • Metacognición

La próxima vez que como maestro o profesor te escuches pensando “ni atiende, ni tiene ganas y ni se corta un pelo” pregúntate en qué Función Ejecutiva flojea tu alumno.

La buena noticia: las Funciones Ejecutivas pueden entrenarse en el aula y ayudar a tus alumnos a tener mejores resultados académicos (y mejor aprendizaje) y más éxito vital. Si quieres aprender más sobre cómo hacerlo en tu centro educativo te interesa asomarte a este curso online de Experto Universitario en Funciones Ejecutivas y Aprendizaje.