Autora: Ana María Sánchez (Profesora Educación Infantil Trilema Sagrada Familia)

En marcha estoy

Cuando “nuestros niños” de Infantil llegan a 5 años, las maestras comenzamos, sobre todo por estas fechas de final de curso, a escuchar algunas preguntas como: “¿Está preparado para Primaria? ¿Y si mi hijo/a no lee aún? ¿Qué pasará el curso que viene si no termina de entender las sumas?”.

Las dudas e inseguridades son algo diferentes a las que les surgen a esos papás y mamás que dejan el primer día a su niño/a en la clase de 3 años. Nervios, algo de tristeza, un esfuerzo de confianza en el nuevo centro y en las personas con quienes los niños van a pasar muchas horas desde ese momento en adelante.

Pasito a pasito comienzan un camino sin pausa, en principio muy pegaditos a las maestras y poco a poco adaptándose al entorno, llevando a casa aprendizajes del cole, canciones, juegos, haciendo los primeros amigos, superando retos…

Y entonces llegan los 6 años, un momento de grandes cambios para todos, para el niño, para su familia y para las maestras.

Es, verdaderamente, un momento muy importante. Vivido quizá con incertidumbre en cuanto a la adaptación a los requisitos que un “niño de Primaria” pensamos que debe cumplir (casi siempre académicos).

Hábitos adquiridosPero es también necesario conocer que antes de haber adquirido ciertos conocimientos formales, hay otros aspectos esenciales y anteriores que deben estar bien maduros e integrados. Ciertos cambios físicos que por lo general el niño de 6 años presenta (caída de dientes, crecimiento del tronco…), una lateralidad definida (diestro o zurdo), movimientos concretos de coordinación corporal conseguidos… son algunos de los indicadores en los que nos debemos fijar para resolver esta gran duda de si los niños están o no preparados para ese paso de etapa, teniendo en cuenta que cada uno lleva su ritmo.

Este curso, diferente, raro e inesperado, nuestros niños han aprendido de manera muy distinta.

Compartiendo tiempo en familiaCompartiendo tiempo en familia, ayudando en las tareas de casa han desarrollado habilidades valiosísimas. ¡Qué mejor aprendizaje cooperativo!

Imitar a los hermanos mayores, ayudar a los pequeños o respetar a su nivel los tiempos de trabajo de papá y mamá, entre otras muchas cosas, se han convertido en objetivos del “curriculum de la cuarentena”.

Papás y mamás han acompañado a sus hijos de una manera especial en un momento de crecimiento, único en la vida y necesitado de comprensión, respeto y atención.

A mí siempre me gusta imaginarme a los alumnos que terminan su Educación Infantil siguiendo ese camino que comenzaron al entrar en el cole, acompañado de alguna lagrimilla. En marcha, a punto de dar el gran salto a Primaria, que lleva incluidas mariposas en el estómago, en este caso, compartidas con quienes les acompañamos.

Y con el convencimiento y confianza de que “todo saldrá bien”.

Que sepa el mundo en marcha estoy, que voy a cumplir mi misión. Los cielos azules por donde voy dan alas a mi corazón”.

Phill Collins. En marcha estoy. BSO Hermano Oso