Higiene dental en época del COVID-19

Autora: Carmen Barrios (Profesora Trilema El Pilar)

Higiene dental

Son muchas las enfermedades de las vías respiratorias (como los resfriados, gripe, etc.) que se propagan de persona a persona a través de las gotas que salen despedidas cuando una persona infectada tose, estornuda o exhala. Este mismo método de contagio es el que se ha descrito para el COVID-19. 

Ante esta situación, sabemos que es importante extremar las medidas higiénicas, entre ellas las de higiene bucal para reducir el riesgo de contagio y/o reinfección.

Una buena salud general, algo que siempre se cuida en nuestras escuelas,  empieza por una buena salud bucal

 Entonces, ¿qué medidas preventivas debemos adoptar?

A continuación, recomendamos unos consejos prácticos para que puedas incluirlos en tu rutina de higiene diaria:

  • Cepillo dental. realiza el cepillado 3 veces al día
        • Los 8 Pasos Importantes De La Higiene Bucal

      Para evitar el crecimiento de patógenos en los filamentos de nuestro cepillo dental, especialmente en ambientes húmedos y poco aireados, el Consejo General de Dentistas de España recomienda:

Recomendaciones higiene dental

  •  Pastas y colutorios: 

 Ayudan a controlar los microorganismos de la cavidad bucal. Es importante tener en cuenta que los antisépticos (enjuagues bucales) no tratan ni previenen la enfermedad, pero reducen los patógenos de la cavidad bucal.  

  •   Higiene también entre diente y diente y lengua:

 Es de suma importancia tener una higiene 100% completa. Hay que tener en cuenta los espacios que existen entre los dientes para evitar la acumulación de placa bacteriana (película de bacterias que se adhieren a la superficie de los dientes) en las zonas donde el cepillo no alcanza. Se recomienda usar el elemento de higiene interdental adecuado para cada espacio. Esto debe incluir productos antisépticos específicos para estas zonas. Para espacios entre diente y diente se recomienda el uso de cepillos interdentales, sedas y cintas dentales, hilos e irrigadores bucales

  • La Desinfección Del Cepillo De Dientes

Tenemos que extremar las medidas mientras dure la epidemia.

Hay que tener en cuenta que un porcentaje importante de la población es portadora del coronavirus sin saberlo. Son los llamados asintomáticos, porque no presentan ningún signo clínico.

 El coronavirus está presente en la saliva, por lo que se recomienda desinfectar el cabezal del cepillo después de cada uso. Puede utilizar una solución de agua oxigenada diluida al 1%. 

Para la desinfección, se debe sumergir el cabezal del cepillo en la solución y dejarlo 1 minuto. También puede sumergirse en agua oxigenada de farmacia que habitualmente tiene una concentración del 10%.

 ¡Recuerda!: Refuerza las medidas de higiene bucal con cepillado y cambia el cepillo dental después de una infección.

Y después de nuestro colegio…¿qué? Entre la escuela y la universidad

Autora: Blanca Izquierdo (Profesora Secundaria Trilema Soria)

Trilema Universidad

Escribo este artículo desde la sencillez que me caracteriza. Todo el mundo sabe que no soy escritora (ni lo pretendo), pero puedo basar estas palabras en tres pilares básicos de mi experiencia (en orden de importancia): la personal, la de profesora y la de tutora (en varias ocasiones de los alumnos de 4º de ESO).

De todos es sabido que Trilema Soria es un centro basado en la innovación, el emprendimiento, el trabajo en equipo, las habilidades personales, aprender a pensar y un largo etcétera.

Al acabar 4º de ESO, llega para los alumnos uno de los  momentos mas importantes de su vida: decidir hacia qué mundo dirigirse. Para todos es una importante decisión.

Una minoría se decanta por buscar un empleo tras su graduación en ESO. Un porcentaje mayor elige seguir sus estudios en Formación Profesional en busca de un futuro laboral; desde el centro ya han sido orientados para ello. Queda muy claro que, para estos alumnos, las habilidades desarrolladas en nuestro centro son de vital importancia ya que han aprendido a enfrentarse a la vida, a situaciones complicadas y a desenvolverse en este mundo cooperativo.

¿Y qué pasa con aquellos (la mayoría) que opta por seguir sus estudios en Bachillerato con el objetivo de alcanzar la Universidad? Tras esta elección aparece un periodo de dos años que, desde mi punto de vista, no está adaptado por nuestras leyes al mundo actual. En Bachillerato se desarrollan dos años basados en contenidos y conceptos centrados en superar la EVAU/EBAU para poder acceder a la Universidad. Es entonces cuando el alumno tendrá que centrar su esfuerzo en desarrollar habilidades memorísticas y de comprensión utilizando las técnicas aprendidas en el centro. Como en cualquier ámbito, para algunos de nuestros alumnos será más complicado que para otros; pero todos ellos lo consiguen (certeza basada en conversaciones con nuestros ex alumnos). 

Y llega el momento crucial: la ansiada Universidad. Pues curiosamente, es ahí donde nuestro alumno, que ha aprendido a adaptarse a los cambios y no se acomoda en la zona de confort, se desarrolla uniendo las metodologías aprendidas en nuestro centro junto con las más tradicionales aprendidas en Bachillerato.  Cuál es mi asombro cuando, al incorporarte a la Universidad, vuelven a aparecer nuestras metodologías unidas a los conocimientos. En la Universidad actual se prioriza el trabajo en equipo, la innovación, el emprendimiento, las habilidades comunicativas, la habilidades sociales…. ¿os suena esto?DAFO Universidad

Ya no voy a ir más allá, pero pensemos qué buscan las empresas hoy en día y qué cualidades desean en un buen empleado. Y esas cualidades deben de empezar a desarrollarse desde la escuela, desde nuestro colegio. Y así lo hacemos.

 Esta foto es real y fue tomada a principio de este curso en una Universidad de Madrid. ¿Os suena? ¡Nuestros alumnos lo tenían todo controlado!

Homeschooling

Autor: Martín Varela, subdirector de la Fundación Trilema

Aprender en casa - Homeschooling

Hay que volver a la escuela. En cuanto podamos y las condiciones de seguridad lo permitan. Pero sin duda, sin demora, sin dejar de hacer cada uno de los que estamos implicados en el sistema educativo lo que podamos y como podamos.

A caballo entre el cuestionamiento de la escuela y los intereses de unos y otros, se ha hablado con mayor intensidad estas semanas del homeschooling. Florecen decenas de artículos y referencias para mezclar un poco todo y dar algunas pistas para trabajar o enseñar mejor desde casa.

En la Fundación ya hicimos una incursión en este mundo en nuestra segunda película sobre La Buena Educación.

La otra educación Homeschooling

Imagen de la película “La otra educación”

Sin entrar ahora en un debate más profundo o con más matices, nunca he tenido duda de que no puede ser alternativa generalizada a la escuela. Quizás porque nunca he considerado “míos” ni a mis hijos ni a mis alumnos. Quizás porque tengo claro que educar en libertad es ver más allá de mis propios ojos y abrirles a los diferentes, abrirles al otro. Y no desde la teoría, sino desde el encuentro personal que derriba barreras, descubre matices profundos y te configura como persona más allá de ti mismo.

Por ello, y a pesar de haber acuñado este nombre para una de las herramientas que hemos descubierto más útiles en la nueva #MejorNormalidad, es necesario aclarar bien el enfoque considerado.

Casi por casualidad, y por la petición expresa de las familias de tratar de no dejar “sin su conexión diaria” con el cole en el tiempo de Semana Santa, creamos entre profes voluntarios y formadores lo que llamamos “Acampa en Casa”. Una serie de actividades monitorizadas vía online para divertirse y aprender en casa en un “campamento virtual”.

La experiencia inmejorable, con más de 500 alumnos implicados, nos abrió al perfeccionamiento de las actividades, la mejora de la organización y la construcción de un sistema de acompañamiento sencillo y flexible. Estas mejoras han hecho ahora del mismo un programa educativo eficaz, con entidad en sí mismo. Es la experiencia que disfrutan en estos días otros centenares de niños de infantil y primaria bajo el paraguas de acuerdos con entidades como Save the Children o Danone.

Lo que estamos viviendo gracias a este especial Homeschooling, nos da un punto de apoyo diferente a cómo podemos afrontar periodos híbridos futuros en la escuela.

Claves mínimas y fáciles para niños y familia, conexión corta, apoyo en foro y consultas cuando sea necesario, flexibilidad en el modo de abordar y comunicar los resultados de los aprendizajes… Una manera diferente y eficaz de estar cerca, apoyar y estimular querer aprender, motivar a la profundización en la investigación, alimentar la curiosidad y poner en marcha aprendizajes competenciales excelentes.

Esta es parte de la evaluación cualitativa y comentarios de un profesor a uno de estos alumnos en días pasados. El alumno en cuestión mostraba esta nota a familia y amigos con orgullo expresando que “eso vale más que cualquier nota”:

Xxxxxx:

Estoy cerrando las calificaciones de vuestro grupo y quiero añadir algunos comentarios sobre cuestiones pendientes.

A ti quiero felicitarte por tu nivel como alumno más allá de la nota. Si hubiese una matrícula de honor moral o de competencias personales, sería indudablemente para ti. Absolutamente genial los comentarios que realizas, la capacidad de integración y la habilidad para dar tu opinión de manera respetuosa.

En estos años dando clases he visto a pocos con las aptitudes que tienes. Llegarás a ser lo que quieras ser. ¡A por todas!

Nuevas formas de descubrir a nuestros alumnos, nuevas formas de aprender, nuevos caminos a emprender en comunicación y trabajo conjunto familia-escuela. Un homeschooling diferente. Es el Homeschooling Trilema.

¡Qué gran acierto!: dos tutores por curso

Autor: Alonso Iglesias Sebastián (Profesor Trilema Zamora)

Dos tutores por curso

Colegio y familia conectados por una persona: el tutor o la tutora. ¡Qué gran conexión! Pero más grande es aun, cuando la conexión la llevan a cabo dos tutores por curso. Mayor es el reparto de tareas, mayor el tiempo dedicado a cada alumno, mayor la visión de las circunstancias que rodean a cada alumno, mayor la labor de ayuda a cada alumno. Dicen que dos ojos ven más que uno; pues cuatro ven más que dos. 

¡Qué importante está siendo la labor del tutor durante este período de confinamiento! No quiero imaginarme cómo estarán llevando a cabo esa labor aquellos tutores que tienen que hacerlo en solitario con grupos de más de 20 alumnos: tutorías con padres o con alumnos mediante llamada telefónica o por videollamada, conexiones online, correos electrónicos, asamblea de alumnos para observar su estado anímico, control de ausencias, envío de comunicados, envío de tareas y correcciones, control de tareas, etc., y además sus respectivas clases online.

¡Qué gran acierto fue nombrar dos tutores por curso!  Y más cuando se ha tenido en cuenta que uno sea del ámbito sociolingüístico y otro del científico-tecnológico, abarcando así prácticamente todas las áreas.

Desde el punto de vista académico, ¡qué visión más completa de la realidad!

Pero, ¿y desde el punto de vista educativo y emocional del alumno? Sin duda alguna, también es muy positiva la existencia de dos tutores por curso. De esa manera, el alumno tiene más posibilidades de hallar, al menos en uno de ellos, un punto de complicidad que le genere un clima de confianza que le facilite abrirse y así poder solicitar ayuda cuando la necesite. 

Sin embargo, la labor de los tutores no está consistiendo sólo en hacer un seguimiento académico, educativo y emocional de sus alumnos, sino también en conocer bien sus necesidades individuales, llegando a detectar incluso sus carencias fisiológicas y materiales y procurando que se dé solución a las mismas. 

Gracias a ello, el resto del profesorado está siendo consciente de la realidad de cada niño: si está bien alimentado, si descansa bien, si está triste, si está en un ambiente familiar adecuado, si carece del material escolar necesario en estos momentos, si está llevando bien o mal el confinamiento, etc.

Todas esas circunstancias harán que cualquier profesor empatice con sus alumnos y que, a su vez, tenga en cuenta esas circunstancias en el momento de la evaluación de cada uno de ellos. 

¡Sí, señor! ¡Qué gran acierto: dos tutores por curso! ¡Y qué gran labor la de todos los tutores!

El paso a Secundaria en tiempos del COVID-19

Autora: Noemí Martín (Profesora de Primaria)

#MejorNormalidad

menudo los profesores y profesoras del último Ciclo de Primaria nos cuestionamos ¿estamos dando el máximo a nuestro alumnado? ¿les estamos proporcionando las herramientas adecuadas para defenderse en el futuro? ¿cómo gestionarán nuestros alumnos el paso a secundaria? ¿les estamos preparando bien para el instituto? Preguntas fruto de nuestra potente auto-exigencia que, creíamos, solo se iban a resolver con la prueba irrefutable del tiempo. 

Las familias por su parte nos comparten con cariño sus miedos sobre el cambio de etapa y ambos lados tratamos de coordinarnos para ofrecerles a los niños todo aquello que pensamos les será de utilidad en el futuro; en el ámbito académico, emocional y competencial. 

Hemos tratado de proporcionarles competencias intrapersonales, interpersonales y emocionales en cada situación imaginable; insertadas en cada clase, camufladas dentro de lo académico, disimuladas dentro de cada conversación “casual” en los pasillos…Todo lo posible para que el cambio de centro fuera lo menos duro posible.

Y la vida, que es impredecible, nos ha vuelto a demostrar que a veces las cosas ocurren antes de lo esperado, que no podemos tener todo bajo control y en cualquier segundo todo puede cambiar. A mitad de curso, en plena preparación para el cambio de etapa, nos hemos visto obligados a transformar por completo el concepto que teníamos de colegio y construir uno nuevo sobre la marcha.

No hemos podido esperar al paso a secundaria para comprobar si nuestro alumnado había consolidado esos conocimientos. Esta pandemia mundial nos ha obligado a ponernos a prueba y a sacar lo mejor de cada uno en estos dificilísimos momentos.

El paso a Secundaria Trilema Sagrada Familia Pero, aunque el Covid-19 ha venido cargado de malas noticias, a nosotros se nos llena el corazón de alegría y orgullo cada vez que observamos a nuestro alumnado. Nos han demostrado no sólo que habían adquirido todas aquellas habilidades que tanto nos preocupaban, sino muchas más de las que esperábamos. 

Se han gestionado sus propios horarios, han trabajado en equipo telemáticamente, han aprendido a utilizar tecnologías que desconocían en un tiempo record e incluso han organizado video-llamadas para resolver dudas de compañeros. No podemos sino hincharnos de felicidad viendo como muestran una admirable capacidad de adaptación, autonomía, gestión emocional, flexibilidad y resiliencia. 

Todos nuestros alumnos han tenido que enfrentarse de forma autónoma a retos de cierta dificultad bajo una enorme presión emocional. ¿Acaso no podría ser esa una buena definición del primer curso de secundaria de un/a preadolescente? 

Podemos decir orgullosos que ahora sí, tenemos la certeza, de que nuestro alumnado sabe enfrentarse de forma autónoma y responsable a nuevas dificultades, por lo que estamos más que seguros de que el paso a secundaria será un gran año para todos ellos.

 ¡Esperaremos ansiosos a que pasen por el colegio a contarnos cómo están viviendo su nueva etapa!

El poder de los sueños

Autora: Vanesa Ruiz Gemes (Maestra Educación Infantil Trilema Soria)

El poder de los sueños

Desde que tengo uso de razón, siempre supe que de mayor quería ser maestra. Aunque cuando era pequeña jugaba con mis primas a ser astronauta, médica, presentadora de televisión o detective, siempre acababa el día jugando a ser “seño”.

Toda la vida he sentido esta profesión como parte de mí. Pero cuando tienes una cierta edad, te surgen dudas. Entonces te paras a pensar si debes seguir hacia adelante con aquello que verdaderamente te apasiona, aunque no tenga mucha salida, o por el contrario buscar una carrera con la que, al finalizar, puedas empezar a trabajar y tener una vida cómoda. 

En mi caso, a pesar de que sabía lo que me gustaba realmente, en principio, decidí estudiar empresariales. Y es que algunas personas de mi entorno, con la mejor de sus intenciones, me aconsejaron que tendría más salida laboral y por tanto todo sería más fácil el día de mañana. Sin embargo, sólo me hizo falta hacer el primer cuatrimestre para ser consciente de la equivocación que estaba cometiendo, pues con aquella carrera no sería feliz el resto de mi vida.

Y viene aquí mi pregunta: en esta sociedad, ¿realmente se está invirtiendo en una educación que forme personas plenas e íntegras, personas capaces de decidir por ellas mismas qué es lo que quieren, personas capaces de perseguir sus sueños aunque ello conlleve un mayor esfuerzo hasta conseguirlo?

Como dice César Bona, “Educar no consiste simplemente en proporcionar conocimiento; educar va más allá. Educar conlleva hacer a las personas mejores, tanto a nivel individual como colectivo, y darles una serie de herramientas que les sirvan tanto para ahora como para el futuro”.

Estoy convencida que solo de este modo podremos formar personas capaces de afrontar sus problemas, capaces de controlar la ira, personas con una autoestima alta, asertivas, empáticas (no confundir con hiperempatía). Y, por último, personas resilientes a cualquier cambio o daño provocado en un momento determinado sacando siempre lo mejor de cada cosa que ocurre. Y si como docentes estamos trabajando para conseguir esto, estamos integrando en nuestras aulas un tipo de educación que hoy día está muy de moda pero que no todo el mundo invierte en ella y es: “La educación emocional”.

Ya, en 1995, Goleman hablaba de “escolarizar las emociones”. No podemos olvidar que nuestros alumnos pasan muchas horas al día en la escuela. Por tanto, esta se convierte en uno de los lugares más importantes e idóneos para que nuestros niños y niñas aprendan a ser emocionalmente más inteligentes, así como aprender estrategias y habilidades emocionales básicas que les proteja de los continuos factores de riesgo a los que están expuesto día a día. De hecho, esta gestión emocional supone una de las funciones ejecutivas tan importantes en nuestras escuelas.

Por su parte, el psicólogo Howard Gardner, elaboró la teoría de las “inteligencias múltiples” en la que hace hincapié en que no existe una inteligencia única si no varias: lógico-matemática, lingüística, corporal-cinestésica, musical, espacial, naturalista, intrapersonal e interpersonal. Pues bien, las dos últimas son la base de la inteligencia emocional.

La inteligencia interpersonal se puede definir como: “la capacidad de entender a los demás y de actuar de manera coherente frente a ellos” y la intrapersonal es definida como: “la capacidad de entenderse a uno mismo, conocerse (debilidades y fortalezas) y actuar en consecuencia de este autoconocimiento”.

En épocas pasadas, la educación estaba centrada exclusivamente en la capacidad lingüística y lógico-matemática, obviando el resto. De ese modo se estaba privando y limitando a aquellos individuos que tenían capacidad en otras inteligencias de poder desarrollarlas y, en consecuencia, se generaba en ellos estados emocionales negativos.

Por ello, hoy debemos recalcar a nuestros alumnos que no todos servimos para lo mismo ni tenemos las mismas capacidades, actitudes y cualidades. Y eso es lo realmente maravilloso, porque es entonces cuando surge “la diversidad”. Porque no a todos nos apasiona ser médicos, astronautas o científicos. Hay personas que tienen la habilidad de escuchar y deciden ser psicólogos, otros la habilidad de hacer reír y ser payasos, otros la habilidad de hacernos sentir con la música o la habilidad de labrar un campo y ser los mejores agricultores… y es que lo realmente importante no es la profesión que ejerces si no la pasión, el amor y la entrega que le dedicas a ello.

Así nosotros, los maestros y maestras, somos como el buen agricultor que planta sus semillas en la tierra. Pero nosotros las plantamos en el corazón de cada uno de nuestros alumnos dejando una huella tan profunda que marca la diferencia entre simplemente enseñar, o, por lo contrario, educar con amor, pasión y vocación formando así a los futuros hombres y mujeres del mañana.

Al final cada uno acaba escogiendo el camino que cree que le va a llevar a la felicidad y yo, aquel día abandoné el erróneo para escoger el adecuado. Porque como dice Mar Romera, experta en educación emocional, aunque el corazón y la razón tengan que ir de la mano, “el corazón y la emoción, SIEMPRE ganan a la razón”.

4 vacas en un ladrillo. Escritura que crea

Autor: Ismael Mena, formador de Trilema

Escritura creativa

Ventajas de fomentar la escritura creativa como complemento del Plan Lector

¿Cuánto escriben nuestros alumnos? Da igual la edad… ¿dirías que mucho o poco? Y, ¿para que escriben? Para copiar enunciados, para materializar la respuesta esperada en el hueco preciso, para desarrollar “la grafo”… 

La escritura es una destreza humana absolutamente prodigiosa. Es una herramienta que permite pensar cosas que sin ella sería imposible pensar (Leer Historia visual de la inteligencia de José Antonio Marina). Y es un modo excepcional de apropiarse de la realidad. La escritura aumenta nuestra capacidad mental: “Multiplicar número grandes. 2.765.491.007 por 367.984. Mediante la escritura numérica resulta muy fácil, pero sin ella resulta imposible”. Algo parecido pasa con las composiciones musicales complejas, donde si no fuera por la notación musical sobre pentagrama sería dificilísimo compartir con otros obras de grandes dimensiones. Una de las grandes propiedades de la escritura es que sirve de extensión de nuestra memoria: notas, agendas, recordatorios, posits, whatsapps, etc. en los que escribimos son como una memoria USB que nos conectamos para ser más eficaces y llegar más lejos. “Las bibliotecas son, por tanto, la gran memoria de la humanidad”.

Hay muchos tipos de escrituras en este planeta. “Las primeras fueron pictográficas. Se limitaban a representar un objeto con signo. Como hay muchos objetos, resultaba muy complicado aprender tantos signos, por lo que fue muy difícil generalizar el aprendizaje de la escritura y de la lectura. Entonces surgió un invento genial. En vez de emplear los signos para representar objetivos, ¿por qué no utilizarlos para representar sonidos? El repertorio de sonidos usados al hablar es limitado. Con muy pocos signos se pueden representar todas las palabras”. La propia escritura resolvía un problema a través de sí misma. El Visual Thinking, que no es nuevo. 

De ese modo, de repente cuatro vacas cabían en una tablilla mesopotámica. Tablillas que pronto se convirtieron en los ladrillos que permitieron a un incipiente estado construir los pilares de su progreso. Las tablillas con sus signos ayudaban a mejorar el control. Y a mayor control, más progreso. La escritura se configuró entonces como un potente artefacto cultural para resolver problemas. 

Cuatro vacas en un ladrillo

Y en la escuela ¿usamos la escritura para que nuestros alumnos resuelvan problemas o para controlarles? Ser creativo no es ser ocurrente o destacar en la producción artística o estética. La flexibilidad cognitiva es una de las funciones ejecutivas que más se asocia a la creatividad. Gran parte de la literatura se ha escrito desde el folio en blanco. Los autores tienen solo una idea vaga de lo que quieren contar. Pero la historia va surgiendo a la vez que se escribe. Entre otras cosas la escritura, per se, resuelve el problema de la página en blanco. Acaso quien escribe ¿escribe lo que piensa o piensa lo que escribe?

¿Para qué queremos que nuestros alumnos escriban? Para muchas cosas, sin duda. Pero uno de los principales objetivos debería ser proveer a nuestros alumnos de una herramienta que, además de comunicarse y redactar respuestas para sus profesores, les permita contarse, contar y ser creativos resolviendo problemas (no solo matemáticos o musicales). Y que les permita confeccionar los ladrillos de personalidad, su motivación y su imaginación. De ahí el profundo convencimiento de aunar el Plan Lector con una intensa actividad escritora que permita la retroalimentación y necesidad de la lectura. En este curso online ESCRITURA CREATIVA, CÓMO ESTIMULAR LA CREATIVIDAD encontrarás muchas ideas para que tus alumnos, sean de primaria o de secundaria, metan muchas vacas en muchos ladrillos y utilicen la escritura para resolver problemas y construir los muros de su autorregulación. 

Estimular la creatividad curso

Un Trimestre Zero para volver a empezar

Autor: Martín Varela, subdirector de la Fundación Trilema

Nueva normalidad Trimestre Zero

 

Hemos acuñado el hashtag #MejorNormalidad en pleno inicio de vuelta progresiva a la rutina. Una inspiración de uno de los abuelos de la Fundación para guiar nuestros pasos hacia delante. Y es que detrás de esa “nueva” normalidad a la que se supone volveremos, quizás todos sabemos que puede que tenga poco de “normalidad”.

Tras ese lema, más que un propósito, una visión.

La visión se torna fundamental hoy más que nunca. Lejos de ser un sueño vano, está muy ligada a la sabiduría, y una sabiduría práctica.

Bob Johansen, en su afamado libro Los líderes crean el futuro, ya vaticinaba que en un entorno VUCA (Volátil, Incierto -Uncertain-, Complejo, Ambiguo) es necesaria una alta dosis de visión de futuro. Para liderar es necesario ser fuente de inspiración y saber gestionar el proceso transformador que requiere hoy el cambio en las organizaciones.

Hoy además, con rapidez. Casi con urgencia. La agilidad como clave en el liderazgo y en la pedagogía ya estaba de moda antes de la crisis que vivimos (para saber más, puedes descargar este libro de manera gratuita o ver nuestro webinar). Hoy sus criterios se imponen con mayor relevancia.

Pedagogías ágiles para el emprendimiento

La agilidad es una forma de adaptarse a los cambios anticipándose a los tiempos. 

En ella, la visión, la colaboración y la creatividad son competencias esenciales (como se señalaba en JOINER, B., y JOSEPHS, S. (2007). Leadership Agility. John Wiley & Sons, Inc.).

Juan Freire, Decano Académico del Tecnológico de Monterrey (México) y co-fundador de Teamlabs, incidía en estas claves en nuestras Jornadas EQAp.

Un líder y una organización ágil debe:

  1. Imaginar “lo imposible”. 
  2. Aprender rápido y desaprender. 
  3. Ser un desarrollador de personas.
  4. Saber ejecutar.

Y es que saber pasar a la acción es fundamental. Más en educación. Ese es el motivo por el que la Fundación Wallace, entidad especializada en liderazgo escolar, subraya que, si bien todas esas características de líder son fundamentales, el directivo de un centro educativo debe tener un rasgo más esencial: capacidad de impactar positivamente en los aprendizajes de los alumnos.

Como bien le gusta subrayar a nuestra presidenta, Carmen Pellicer, la visión no es un sueño, es un acontecimiento. Ocurre. ¡Haz que ocurra! Y ocurrirá. Porque volveremos a las aulas. Y nos la jugamos en la capacidad de anticipación.

Toca prepararse, para esa mejor normalidad. Porque sí, es normal tener diferentes y múltiples niveles en cada aula. También necesario sacar el mayor provecho a los espacios. Por supuesto, es habitual la necesidad de mejorar en el uso de la tecnología, y es normal que nadie sea normal y que cada uno necesite su itinerario de aprendizaje… Lo que se sale de la normalidad es la conciencia clara de que, ante una vuelta incierta a la escuela, toca reinventarse y abrazar estos desafíos con la mayor eficacia posible.

Nos embarcamos con la experiencia recorrida por nuestras escuelas y la fuerza que nos da la Red de Escuelas que Aprenden a hacerlo realidad, a que la visión ocurra.

Más allá de ocurrencias visionarias alejadas de la realidad escolar, con la didáctica aplicada de las funciones ejecutivas, la enseñanza por ámbitos y multinivel, las rutas personalizadas de aprendizaje, las herramientas ágiles para la autogestión del aprendizaje y muchas otras posibilidades; abordaremos lo que hemos llamado el TRIMESTRE ZERO: Una nueva manera de comenzar.

Propuesta para salir reforzados Post-COVID19

Si tienes alguna duda, puedes pedir información y te asesoramos: escríbenos.

Debemos prepararnos. Por fidelidad a nuestra vocación como educadores y a nuestros alumnos. Se merecen y necesitan volver a la escuela. Más allá de lugar de aparcamiento o conciliación laboral, como oportunidad única de seguir soñando con sus vidas y creciendo desde las fronteras de las propias circunstancias.

“Una visión compartida no es una idea. (…) Es una fuerza en el corazón de la gente, una fuerza de impresionante poder. Puede estar inspirada por una idea, pero si es tan convincente como para lograr el respaldo de más de una persona, cesa de ser una abstracción. Es palpable. Pocas fuerzas humanas son tan poderosas como una visión compartida”

Peter Senge

¿Compartes nuestra visión? ¡Hagámosla realidad! Por una #MejorNormalidad.

Disciplina positiva

Autora: Verónica Granero (Profesora Trilema El Pilar)

Disciplina positiva

Nunca imaginé que mi primera publicación en este blog se produciría en una situación tan particular como la que estamos viviendo. Compartiendo las 24 horas del día con nuestras familias, en confinamiento y con un futuro muy incierto en todos los ámbitos de nuestra vida. Este confinamiento está suponiendo un auténtico reto para ayudar, enseñar, acompañar, animar, motivar (la lista podría seguir), a mis alumnos.

Desde mi experiencia como maestra en la etapa de primaria, me he ido dando cuenta de que el éxito a la hora de llevar una clase, de conseguir conectar con tus alumnos, de engancharles y motivarles, depende en gran medida de nuestra actitud hacia ellos. De nuestra forma de hablarles para lograr que se sientan importantes y de esa manera lograr que se expresen con libertad y confianza. 

Así comencé a interesarme por una filosofía que se basa en educar desde la amabilidad y a la vez la firmeza: la Disciplina Positiva.

¿De dónde sale esto de Disciplina Positiva?

La Disciplina Positiva es una metodología que nace basada en los fundamentos psicológicos y educativos de Alfred Adler y Rudolf Dreikurs (psicólogos). Aunque sería más tarde, en los años 80, cuando dos mujeres, Jane Nelsen (psicóloga y educadora) y Lynn Lott se unirían para desarrollar estas teorías y llevarlas a millones de hogares y escuelas de todo el mundo.

Algunos aspectos clave sobre Disciplina Positiva:

  1. Los niños lo hacen mejor cuando se sienten bien

“¿De dónde hemos sacado la loca idea de que para que los niños se porten mejor, antes tenemos que hacerles sentir peor?”

Cuando leí está frase por primera vez, me tuve que parar a pensar un buen rato. La leí y releí varias veces. ¿Cuántas veces cada uno de nosotros, de manera inconsciente, hemos cometido este error?

Haciendo sentir mal al niño tras su error, hará que sea consciente de que se ha equivocado, pero no le habremos dado ese empujoncito tan necesario e importante, por querer mejorar la próxima vez.

  1. Educar empieza por educarnos

“Si los adultos quieren que los niños aprendan a dominar su conducta, ¿es demasiado pedir que ellos aprendan a dominar la suya?”

Parece obvio decirlo, pero es fundamental que los adultos seamos coherentes entre lo que decimos y lo que hacemos. El ejemplo típico es el “¡no grites!”, mientras nos desgañitamos la voz.

Maestros y padres somos un gran espejo para los niños y, sin duda, es esencial mantener la calma (sé que el ritmo de vida que llevamos hace de este punto un verdadero reto) a la hora de tomar decisiones para que nuestra conducta se encuentre alineada con el mensaje que queremos transmitirles. 

  1. Para ser responsables, los niños necesitan responsabilidades

“Los niños no aprenderán a ser responsables si los adultos siguen haciendo por ellos lo que ellos pueden y deberían hacer por sí mismos”.

A medida que los niños van adquiriendo la autonomía suficiente debemos involucrarles en las tareas diarias, como poner la mesa, calzarse los zapatos, ayudar con la compra, apuntar las tareas del cole en la agenda y un largo etcétera en función de su edad y madurez. 

Darles la oportunidad de demostrar los recursos que tienen, les ayudará a desarrollar confianza propia y una autoestima saludable.

  1. Equivocarnos y aprender

“Necesitamos enseñar reiteradamente a los niños que los errores son oportunidades maravillosas para aprender”.

De este aspecto, creo que nos encargamos bastante en nuestras aulas. Es a través de las rubricas y metacogniciones, pero siempre con la ayuda del profesor, cuando les hacemos parar a diario, y reflexionar sobre el conocimiento que tienen sobre lo que están haciendo o han hecho.

Intentamos que dejen de pensar tanto en las calificaciones y se den cuenta de que, después de cada error, puede haber una gran oportunidad de aprendizaje, que es lo que realmente importa.

En nuestros hogares, los niños pueden comprobar diario que los adultos no somos perfectos, cometemos errores y esos errores nos marcan un nuevo camino para cumplir nuestro propósito.

  1. Elogios vs Motivación

“El efecto a largo plazo de la motivación es favorecer la confianza en uno mismo. El efecto a largo plazo de los elogios es favorecer la dependencia en los demás”

Un niño motivado, se siente capaz de hacer las cosas bien porque confía en él y tiene las suficientes herramientas para poder conseguir las cosas que se propone. 

Lo que queremos es formar personitas autónomas, seguras de sí mismos y sin la necesidad de tener siempre a alguien a su lado.

  1. Lo que hay detrás de la ‘mala conducta’

“El niño que más amor necesita es a menudo el que actúa de una forma más odiosa”

Este punto lo observamos diariamente en nuestras aulas. Detrás de un alumno con una conducta inapropiada (llamadas de atención continuas, apatía ante cualquiera actividad, etc.), si indagamos un poco, nos solemos encontrar ante un alumno que se encuentra en una situación emocional complicada. 

Tal y como decía Adler, la mayoría de «malas conductas» son en realidad soluciones a un problema distinto (un sentimiento de desconexión).

  1. Suprimir los castigos no supone renunciar a los límites

“Eliminar el castigo no significa dejar que los niños hagan lo que les apetezca”

Los niños, mayores y pequeños, tiene que saber aceptar un NO. Hay que dejar claro que hay unas normas y hay que cumplirlas. 

La Neurociencia cada vez nos da más información de como aprenden los niños, como aprende el cerebro, como todo se va modelando. 

Hoy en día tenemos más oportunidades que en ninguna otra época de poder hacerlo bien con nuestros niños. Disponemos de mucha información e investigaciones acerca del cerebro, por lo que encontramos muchas herramientas y estrategias para ayudar a nuestros hijos y alumnos a desarrollarse con plenitud. 

Llevar a la práctica los fundamentos de la disciplina positiva es complicado. Experimentaremos muchas situaciones en que fallaremos en nuestro intento de llevarlos a efecto, pero es parte del camino y del aprendizaje. Incorporar esos fundamentos a nuestro día a día es un reto mayúsculo, pero tenemos una gran ventaja: SOLO DEPENDE DE NOSOTROS, de los ojos a través de los cuales “miremos” a nuestra familia, nuestros compañeros, amigos y, por supuesto, alumnos. 

Por esa importancia de la mirada, quería terminar con una pequeña reflexión en estos tiempos difíciles tras el estallido de la crisis del Coronavirus.

Hace algo más de dos años, en plena baja de maternidad tras dar a luz a mis dos hijos mellizos, leí una frase que alivió mi frustración por no poder atender en ocasiones a los dos a la vez: “Cuando no tienes brazos para abrazar a todos, aprendes a abrazar con la mirada”.

Y yo ahora, al salir a la calle, noto muchos abrazos, de mis vecinos, amigos e incluso desconocidos que caminan a mi alrededor.  Y ojalá pronto, podamos abrazar a aquellas personas, a las que tanto echamos de menos. 

Abrazaros y cuidaros mucho.

Enseñamos y evaluamos juntos

Autor: Ismael Mena, formador de Trilema.

Fundación Trilema, pioneros (o casi) en sustituir boletines de calificación (evaluación cuantitativa) por otros instrumentos de evaluación cualitativa como la coevaluación con las familias, de ahí el tema principal de esta entrada: Enseñamos y evaluamos juntos.

 

La evaluación es una bomba. De relojería. En su nombre, el sistema educativo es capaz de lo mejor y de lo peor, y las instrucciones educativas publicadas por las comunidades autónomas durante el mes de abril con motivo del confinamiento dan buena fe de ello: abundan declaraciones como estas de Andalucía del 23 de abril de 2020 donde se concretan las características de la evaluación deseada (la formativa, la formadora, la diagnóstica, la cualitativa) para luego centrarse en la evaluación calificadora (cuantitativa), es decir, la que determina si el alumno pasa de curso, promociona o titula, que es la que todavía hoy sigue siendo la más practicada en los colegios e institutos:

  • La 3ª evalución será continua y tendrá carácter formativo y diagnóstico.
  • En la evaluación ordinaria, así como para la calificación, se tendrán en consideración los resultados de los dos primeros trimestres y se valorarán las actividades y pruebas realizadas de la 3ª ev. únicamente si tienen valoración positiva.

Nos hemos acostumbrado a hablar de esa evaluación deseada como una cortesía, a pesar de que en el fondo los docentes no acabamos de entender ni de practicarla. Para explicarla en pocas palabras siempre podemos acudir a Neus Sanmartí: “La evaluación debería tener 3 elementos: detectar los problemas del alumno, entenderlos y tomar decisiones para ayudarle a mejorar. Si te fijas, ninguno de estos elementos es la nota”.

Con esta idea como sustento, las escuelas de Fundación Trilema tomaron una decisión bastante inusual para estos tiempos de confinamiento: suprimir la evaluación basada en calificación para sustituirla por un boletín elaborado a partes iguales entre los tutores y las familias de los alumnos. Una idea excepcional para que familias y docentes detecten los problemas (más allá del rendimiento académico), entiendan su situación en el confinamiento y ayuden a mejorar al alumnado teniendo en cuenta que el curso acabará en junio y que no volverán a la escuela hasta septiembre, un regreso cuyas condiciones todavía desconocemos. Enseñamos y evaluamos juntos.

Las escuelas Trilema se ubican en tres comunidades autónomas diferentes. En alguna de ellas, la propuesta de prescindir de un boletín con calificaciones durante el confinamiento fue rechazada y, a pesar de que la idea de sustituirlo por un boletín elaborado conjuntamente con las familias suscitó muchos entusiasmos, finalmente no se permitió abandonar el procedimiento tradicional de evaluación, a pesar de lo excepcional de la situación.

Gracias a la lectura del último libro de Rafael Feito ¿Qué hace una escuela como tú en un siglo como este? hemos descubierto un curioso precedente similar a la coevaluación conjunta que proponemos:  hace ya 14 años, el Concejo Educativo de Castilla y León de 2004 realizaba una serie de propuestas para un nuevo sistema educativo francamente interesantes. De entre dichas propuestas rescatamos una que se acerca mucho a esta idea de un boletín de coevaluación en la que estén implicados alumnado, familia y escuela:

“Algunas ideas para avanzar en la relación con las familias: (…) Implicarlas en la dinámica del centro (a la vez que del centro en la de casa). Por ejemplo, creando instrumentos concretos como un diario de intercambio de anécdotas familia-profesorado; enseñar trabajos en casa o con un contacto más permanente, mediante visitas frecuentes al aula en la que se expongan trabajos, entrevistas, crear un espacio de información “cotidiana” en el aula o fuera…… Todo ello con el fin de crear una mayor y mejor comunicación entre padre-madre e hijo/a, basada en un conocimiento más concreto de su vida en el centro. Podría hacerse a diferentes edades variando los instrumentos.”

Nunca es tarde para recuperar buenas prácticas, como el enseñar y evaluar juntos, y menos en momentos como el actual, con una administración más dispuesta que nunca a confiar en la autonomía de los centros para el cierre de la tercera evaluación y el inicio del siguiente curso 20-21. ¡Aprovechémoslo!

Si quieres saber cómo hemos desarrollado este boletín de coevaluación con las familias no te pierdas este vídeo en el que promovemos que si, al menos durante el confinamiento, enseñamos juntos, también podemos evaluar juntos:

Las familias se han visto obligadas a desempeñar un papel de ‘docentes en casa’ para suplir la no siempre bien entrenada autonomía del alumnado. Ahora, al enfrentarse a la soledad de la pantalla para atender emails con instrucciones, no todos los alumnos son capaces de gestionarse y autorregularse en sus tiempos y tareas sin la cercanía física de su docente y sus compañeros. ¿Por qué no acompañar a los agentes implicados? ¿De verdad creemos que lo más necesario en este momento excepcional es medir aprendizajes dispensados precariamente en formato remoto?